

Alexander Petrovic toma el relevo de José Alberto Pesquera y rápidamente se 'mete en el bolsillo' a la afición sevillana. Una vez fichado el croata fueron tapándose paulatinamente los huecos del equipo. Hasta seis hombre llegaron a Sevilla, entre ellos los tres extranjeros. Pero sería uno de ellos, precisamente, el que diera la primera sorpresa negativa del año: el alero Dyron Nix, que se lesionó gravemente y tuvo que ser sustituido por M. Alexander. El reboteador Kidd y el base Anderson formarían el dúo sobre el que giraría el juego del Caja San Fernando. El exjugador del Pamesa barros, el pívot Almeida y el base Soler completaron una plantilla que mantuvo a tres clásicos del conjunto sevillano: Pérez, Montes y Doblado.
La filosofía de Petrovic se vio desde el primer momento: había que ofrecer espectáculo con un juego atractivo y vistoso pero la vez efectivo y eficaz. El subcampeonato de liga conquistado le daría la razón. Con ello, además, el conjunto cajista tomó rumbo directo a Europa.


