

La segunda temporada de Gustavo Aranzana en el banquillo cajista no implicó una suerte mayor para el Caja San Fernando en la parcela deportiva. La plantilla sufrió diversos retoques con la llegada de Evtimov, Larrañaga y Alvin Jones, y la consolidación de Carlos Cherry. El equipo siguó mostrando atisbos de la irregularidad que le había caracterizado el año anterior, aunque conforme se iba acercando el corte del final de la primera vuelta se elevaba el nivel.
El Caja logró su primer objetivo en una temporada especial: se metió en la Copa del Rey por derecho propio pese a que ya disponía de la plaza de antemano por organizarse en Sevilla. La segunda vuelta comenzó de la misma buena forma hasta que el 18 de enero se obtuvo un gran triunfo en Manresa; en la rueda de calentamiento Raúl Pérez sufrió una lesión de espalda que le haría perderse ya el resto de la temporada.
La baja del capitán coincidió con el comienzo de una nefasta racha que daría con el equipo un año más en la duodécima posición, fuera del play off. El bajo rendimiento de un hombre fundamental como Abrams y de otros llamados a ser importantes como Larrañaga o Alvin Jones determinó un final demasiado gris que daba pie al cambio de aire.


