

El Caja San Fernando afrontó la campaña 2004-05 con ilusiones renovadas y un viraje en el timón deportivo que se centró fundamentalmente en el banquillo. Después de los dos años de Gustavo Aranzana, el club realizó una importante apuesta con el objetivo de dar un salto cualitativo que le devolviera a la élite del baloncesto español en la que durante muchos años ha estado codeándose. El elegido fue nada menos que Velimir Perasovic, una leyenda como jugador que debutaba como técnico un año después de su retirada y tras haber desempeñado labores de director deportivo en el KK Split croata. Su categoría como jugador, su ambición y el hecho de haberse formado en una cantera como la de los Balcanes configuraban un perfil muy atractivo que provocó que se acrecentaran las expectativas en una afición bien acostumbrada a ver a su equipo luchando siempre con los mejores de la ACB.
La apuesta deportiva se sustentó también en la contratación de Lou Roe, uno de los mejores jugadores de la ACB, con el que llegaron también Darren Phillip y Andy Panko. Mientras, hombres como Slanina o Santangelo seguían partiendo como referencias importantes en un bloque con bastante calidad. Roe se convirtió inmediatamente en abanderado de un proyecto que, aun con sus vaivenes desde la pretemporada, realizó una buena primera vuelta. De hecho, el Caja San Fernando sólo se quedó fuera de la Copa del Rey por el básket average tras caer en la última jornada de la primera vuelta ante el Tau Vitoria. El beneficiado de esta situación fue el Unicaja Málaga, a la postre campeón del torneo copero.
Las directrices y métodos de trabajo de Perasovic crearon alguna discrepancia en la plantilla , pero sobre todo le enfrentaron a Vasco Evtimov, uno de los referentes del equipo en la anterior temporada. Por esos motivos, el técnico croata no fue nunca santo de la devoción de la afición ni del entorno del club, lo que acentuó sus problemas. El ‘palo’ copero hizo mella en el equipo, que bajó de forma alarmante su rendimiento hasta el punto de provocar el cese de Velimir Perasovic, sustituido por Óscar Quintana. También llegó el pívot alemán Robert Maras, uno de los jugadores más altos en la historia del club, para ocupar el puesto del ‘cortado’ Vasco Evtimov. Los cambios mejoraron en cierta medida la imagen del Caja San Fernando, aunque algún partido malo y también alguna trastada arbitral impidieron que se clasificara para el play off por el título. La dolorosa derrota en San Pablo en la última jornada de la fase regular ante el CB Granada en el derbi regional dejó un muy mal sabor de boca en la afición.


