El cambio de cara como visitante, aval del equipo en el esprint final de la fase regular
Tras ganar sólo uno de los diez primeros choques a domicilio, con Casimiro el equipo ha ganado dos de las cinco citas disputadas fuera de San Pablo
Las victorias frente a La Bruixa d’Or Manresa y el líder Unicaja han impulsado las opciones de salvación del Baloncesto Sevilla, que, no obstante, se juega mucho en los cuatro choques que restan para el final de la fase regular de la Liga Endesa. Dos de ellos los afronta fuera de San Pablo y ante rivales directos como MoraBanc Andorra y Gipuzkoa Basket.
Aun teniendo dos citas en casa frente a Herbalife Gran Canaria y FIATC Joventut, esos dos partidos a domicilio ante enemigos directos cobran gran importancia. En ese sentido, el aval del Baloncesto Sevilla en este esprint final emana del cambio de cara experimentado por el equipo como visitante desde que Luis Casimiro accediera al banquillo.
Si en las primeras dieciochos jornadas de la temporada el Baloncesto Sevilla apenas logró un triunfo en diez partidos disputados fuera de San Pablo (jornada 7ª, 65-82 en la pista del Movistar Estudiantes), con el ciudadrealeño al mando el bloque ha sido capaz de ganar dos en cinco comparecencias como visitante: 97-99 en Zaragoza y 72-78 en Manresa. Además, de las tres derrotas cosechadas, una fue sobre la bocina en Fuenlabrada (82-81) y las otras dos llegaron ante los dos grandes, y una e ellas ajustada (87-81 Real Madrid y 99-83 FC Barcelona).




