Los de Manolo Hussein se están sobreponiendo a una incómoda situación económica y resisten en la lucha por la permanencia, aunque ha encadenado dos derrotas en las dos citas más recientes
El CB Murcia se ha empeñado en preservar el estatus ACB que recuperara en la campaña 2006-07, pese a estar cada año más caro en una liga igualadísima. En concreto en el presente ejercicio trata de materializar el más difícil todavía condicionado por una incómoda situación económica. El rendimiento del conjunto pimentonero se ha visto mermado, aunque no parece que la confianza, pues, después de acumular cinco derrotas consecutivas, una racha de tres victorias en los últimos seis partidos le ha dado aire nuevo para seguir luchando. Eso sí, sus dos últimas comparecencias se han saldado con sendas derrotas.
Se presenta, por tanto, en San Pablo el CB Murcia como un enemigo directo en un duelo trascendental en la lucha por salir de los puestos delicados de clasificación. Y en su recuperación a buen seguro que han tenido que ver las incorporaciones, especialmente la del ex cajista Slanina, aunque por encima de todo el bloque depende del trío estadounidense formado por el base Chris Thomas, 2º en asistencias de la ACB (4.8); el escolta Taquan Dean y el pívot Chris Moss, 4º en faltas recibidas y 11º en rebotes (5.52).
El también ex cajista Diego Fajardo, 3º reboteador nacional y 10º en el ránking general (5.56), y Barnes, 6º también en rebotes (6.20) y 1º en tapones (1.7), apuntalan el juego interior de los murcianos, en tanto que Robles, 3º en acierto en triples (49.18%), acompaña a Slanina y Dean en el perímetro.
Pese a la pérdida de potencial respecto a la pasada campaña, el CB Murcia tiene a tres jugadores entre los 30 primeros del ránking ACB. Los precedentes favorecen al Cajasol, que se ha impuesto en 9 de los 11 enfrentamientos en San Pablo, donde el cuadro murciano no gana desde la campaña 95-96. A domicilio pierde gas, ya que sólo ha vencido en dos salidas (Málaga y Menorca). En la ida, se impuso 85-75 y defenderá esos diez puntos por la importancia que puedan tener al final.