Nada más bajarse del avión que le traía de Ibiza con escala en Valencia, Manel Comas puso rumbo al club cajista, donde se reunió con el director general Oriol Humet y pudo saludar cariñosamente a los trabajadores del club
El preparador catalán tuvo su primera toma de contacto con la plantilla antes de entrenar en San Pablo en una sesión en la que ya se pudo apreciar lo que quiere de los jugadores
No hay mucho margen y el ‘sheriff’ lo sabe. Nada más bajarse del avión que le traía de Ibiza con escala en Valencia, Manel Comas puso rumbo al club cajista, donde se reunió con el director general Oriol Humet y pudo saludar cariñosamente a los trabajadores del club, a los que conocía ya en su mayoría. Sin apenas tiempo para detenerse, el preparador catalán bajó a los vestuarios para tener la primera toma de contacto con sus nuevos pupilos.
En su primera charla en esta segunda etapa en el Cajasol, los jugadores ya pudieron comprobar el sello Comas. Principalmente, el nuevo técnico cajista les pidió trabajo y mucha confianza en el bloque con su habitual capacidad de motivación, que ya demostrara hace dos temporadas cuando salvó al equipo del descenso a falta de una jornada para el final de la fase regular.
Posteriormente, Comas se calzó a toda prisa el chándal y se ‘arremangó’. El veterano técnico sabe que no puede perder un segundo e inició el entrenamiento formando grupos y explicando las primeras cuestiones que quiere que queden claras en su filosofía de juego.