El cuadro de Joan Plaza se impone en Vistalegre al Real Madrid merced a una gran defensa y al protagonismo colectivo en ataque bajo el liderazgo de Savanovic y Kirksay
No se puede retornar a un acontecimiento tan importante como los play off de la ACB de forma más brillante. El Cajasol, diez años después, ha vuelto a las eliminatorias por el título y en el primer capítulo ha hecho temblar los cimientos de Vistalegre venciendo al Real Madrid (60-66) y, con ello, arrogándose el derecho de sentenciar el sábado en San Pablo al calor de una afición que seguramente se estará frotando mayoritariamente los ojos. A bote pronto, supone casi una subversión de los valores establecidos por poner contra las cuerdas al Real Madrid de Ettore Messina, pero sobre todo encarna el justo premio a la espectacular temporada que está completando un bloque, plantilla y cuerpo técnico, que vale un potosí.
Luchando a base de casta y orgullo contra el factor cancha y la condición de claro favorito del Real Madrid, el Cajasol ha dado un paso de gigante que, independientemente de lo que acabe ocurriendo en la eliminatoria, sirve para reivindicar el trabajo que empezó en agosto. Merced a una grandísima defensa que dejó en 60 puntos al mejor ataque de la ACB, el cuadro cajista consiguió dominar al gigante merengue apoyado en el protagonismo colectivo en ataque bajo el liderazgo de Savanovic y Kirksay. El ala-pívot serbio fue, por enésima vez, el máximo anotador y el MVP del equipo (19 puntos, más 6 rebotes para 28 de valoración), en tanto que Kirksay (14 puntos, 2 rebotes y 3 recuperaciones para 14 de valoración) fue el de siempre, una máquina de aportar cosas en todas las facetas del juego
En cualquier caso, sería injusto no resaltar igualmente a Radenovic (8 puntos y 2 rebotes para 15 de valoración) o Ellis (9 puntos) o Miso (8)…el bloque fue el que de nuevo triunfó, hasta el punto de restar trascendencia a las 17 pérdidas de balón o al dominio madridista del rebote (35, por 26 cajistas). El objetivo principal era tomarse cada cuarto como un partido independiente y desquiciar con la defensa a un Real Madrid preñado de calidad pero que parece no encontrarse en su mejor momento. Desde el inicio, el Cajasol planteó una defensa asfixiante y llena de variantes que fueron incomodando poco a poco al rival.
En el primer cuarto, la igualdad fue la tónica dominante, con ligero dominio del Real Madrid. El 16-14 ya demostró de inicio que el partido poco tendría que ver con los dos enfrentamientos ligueros. En el segundo, la irrupción de Felipe Reyes, anotando y reboteando, hizo daño al Cajasol, que además se encontró pronto con la tercera personal de Triguero. No obstante, también se fue calentando Savanovic, quien con 9 puntos mantuvo el pulso anotador ante un Real Madrid que no era capaz de marcar una distancia más allá de los seis puntos en el marcador. El 34-31 al descanso dejaba las espadas en todo lo alto.
Tras la vuelta de vestuarios, la situación negativa para el Cajasol se extremó con una jugada de cuatro puntos que puso el 41-33 para los locales, pero Kirksay y Radenovic se empeñaron en no permitir el despegue madridista. La igualdad se acentuaba, con el contratiempo añadido de una torcedura de tobillo que tuvo a Miso varios minutos fuera de combate. El 51-53 del final del parcial demostraba que la hazaña podía lograrse y el equipo se lo creía por minutos. En contra de lo que pudiera esperarse de un equipo inexperto en estas lides, el Cajasol salió al último cuarto como había acabado el tercero , por lo que un triple de Ellis y una canasta de Triguero ponían un esperanzador 51-58 en el electrónico.
A partir de ahí, mientras un equipo, el Cajasol, se crecía, el otro se empequeñecía, mostrándose sin opciones para atacar la espectacular defensa de los de Plaza. Miso puso el 53-63 a tres minutos del final, provocando el enfado de la afición madridista, que la emprendió con sus jugadores. Pese a algunas pérdidas, el conjunto cajista supo administrar la ventaja y marcharse de Madrid con un triunfo que vale su peso en oro y que dispara la ilusión de una afición que debe convertir San Pablo en una olla a presión el sábado para que la hazaña no se quede en amago.
Real Madrid 60: Prigioni (6), Llul (10), Velickovic (6), Reyes (9), Tomic (6); Lavrinovic (5), Jaric (-), Van Den Spiegel (3), Garbajosa (2), Vidal, Almond, Bullock
Cajasol 66:Calloway (4), Ellis (9), Kirksay (14), Savanovic (19), Triguero (4); Cabanas (-), Douglas (-), Satoransky (-) ,Sastre (-), Miso (8), Rey (-) , Radenovic (8)
Parciales: 16-14 18-17 17-22 9-13